jueves, 8 de abril de 2010

El asteroide inesperado se aproximará esta noche a la Tierra


Fuente: ABC

Pasará como un exhalación y, por enésima vez, la Tierra se librará de ser golpeada como una bola en una gigantesca mesa de billar. El enorme asteroide -nada menos que 22 metros- descubierto hace tan sólo unas horas por el telescopio Catalina Sky Survey (Universidad de Tucson, Arizona), denominado 2010 GA6, tendrá su máximo punto de aproximación a nuestro planeta esta madrugada, a la 1.06 exactamente. No tenemos porqué esperar despiertos. Por fortuna, no se acercará a más de 350.000 km, una distancia segura (nueve décimas partes de la distancia media de la Luna) que nos permite dormir tranquilos.
La NASA desarrolla un programa de observación de objetos que pasan cerca de la Tierra -Near Earth Object Office (NEO)-, el proyecto Spaceguard, utilizando telescopios terrestres y espaciales como el Hubble. De esta forma, descubren y evalúan el tamaño y la trayectoria de las rocas para determinar si representan un peligro.
Sin embargo, el poco tiempo con el que el mundo ha sido advertido de la cercanía de esta gran roca da mucho que pensar. Las dimensiones del bólido son más que suficientes para arrasar una ciudad entera en caso de impacto directo. Su tamaño es bastante más grande que algunos de los asteroides más recientes de los últimos meses, como el de 7 metros que en noviembre de 2009 pasó a sólo 14.000 km de la Tierra o el de doce metros que el pasado 12 de enero se acercó hasta los 128.000 km de nosotros.
El pasado mes de enero, el informe definitivo del comité oficial creado en Estados Unidos para determinar el alcance real del posible impacto de un asteroide contra la Tierra admitía sin tapujos que no hay solución posible contra los asteroides. Si bien existen diversas fórmulas para hacer frente a un fenómeno de este tipo, ninguno sería puesto en práctica con la rapidez suficiente en el caso de impacto inmediato. Quizás no tengamos tanta suerte la próxima vez.

domingo, 28 de marzo de 2010

Sospechas de enfriamiento global

Por: Vicente Aupí

No paran de pedirme respuestas a la crudeza de este invierno. No las tengo, pero sí una sospecha: la explicación no debemos buscarla en la meteorología, sino en la astronomía. Caí en ello el lunes pasado, mientras miraba distraído un enorme carámbano suspendido de una fachada y alguien, por teléfono, me contó que caminaba sobre un tapiz blanco en las Ramblas de Barcelona. Y el miércoles, Palma de Mallorca engordó la lista de ciudades con clima moderado que han recibido la nieve este invierno. Con mayor o menor intensidad, cuajando o no, los copos blancos están registrados en el cuaderno de observaciones de este invierno en Valencia, Sevilla, Córdoba, Murcia, Santander, San Sebastián, Bilbao, Nimes y Montpellier, entre otras muchas ciudades con clima invernal benigno. Faltaba la guinda de Barcelona y Palma, particularmente amarga al tratarse del mes de marzo y no de unas Navidades de postal.
Por eso pienso, aunque no lo sepa a ciencia cierta, que el glacial invierno 2009-2010 quizá tenga alguna relación con el mínimo de actividad solar, el más intenso desde 1913. Cuando se hiela un hemisferio entero no podemos justificar las cosas afirmando que mientras hace frío en un sitio las temperaturas son más cálidas de lo habitual en el otro lado del planeta. Este invierno, los fríos ganan por mayoría absoluta a las anomalías cálidas, como prueba lo sucedido en gran parte de Europa, Asia y América del Norte.

Que el hielo alcance en el mar Báltico suficiente espesor para atrapar a decenas de barcos no es una nimiedad, como tampoco que se hayan alcanzado los –56 en la Rusia Europea, rozando el récord absoluto de frío de –58, alcanzados en 1978 en Ust Schugor. Y no lo es, tampoco, que este enfriamiento global haya sido tan persistente, prolongándose de diciembre a marzo.
Las cordilleras rebosan de nieve en España y el resto de Europa. Las imágenes de satélite del pasado lunes eran increíbles para un 8 de marzo, con todo el cuadrante noreste peninsular cubierto de blanco. Y el invierno anterior (2008-2009) ya fue muy largo, sin dejar resquicio, y rememorando el popular refrán que reza: «La nieve de octubre, siete lunas cubre». No es, pues, ninguna tontería pensar que pueda haber una relación entre la intensidad de los últimos inviernos —no sólo de éste— y el letárgico ciclo actual del Sol. Está documentado que los grandes fríos que afectaron a Europa entre 1650 y 1850 coincidieron con los mínimos de Maunder y Dalton, dos períodos sucesivos en los que apenas se observaron manchas en el Sol y la actividad de nuestra estrella cayó a valores mínimos. En aquella época, los rigores eran peores que ahora, hasta el punto de que algunos años llegó a helarse el río Ebro en Tortosa, cerca de su desembocadura. No es descartable que, a menor escala, el mínimo solar que hemos tenido pueda estar relacionado con la crudeza de los últimos inviernos.
Se me antoja también que Naciones Unidas no debería preocuparse sólo por las cuestiones relativas al cambio climático. Quizá temiendo los efectos del calentamiento global causados por el hombre hayamos olvidado que también deberíamos prepararnos para los impactos causados por las oscilaciones naturales del clima, que no son moco de pavo. Lo sucedido esta semana en Cataluña tiene aturdidas a millones de personas. Diríase que dábamos por hecho que temporales como el del otro día ya no tienen cabida en los tiempos de la aldea global, internet, el teléfono móvil, la TDT y los demás iconos de la sociedad moderna. Pero se derrumba una torre de alta tensión por el peso del hielo y el resto de los pilares de la civilización van cayendo como fichas de dominó. Seguro que ese lunes por la noche en miles de hogares se hubieran cambiado muy a gusto el teléfono móvil por una buena estufa de leña.
A propósito, y lo pregunto con la mayor inocencia del mundo: ¿por qué el peso del hielo desploma torres eléctricas en Girona y no ocurre lo mismo en Alemania o en Noruega? Menos mal que la primavera llega el próximo sábado, día 20. Ya es hora.

Articulo: Opinión, cartas al director. Fuente: Levante-emv

sábado, 6 de marzo de 2010

CAMBIO CLIMATICO. La verdad sale a la luz

Pongo un vídeo que vi al YouTube, donde aborda el fraude del cambio climático "climategate", se trata de una editorial retransmitida en esRadio a cargo del presentador César Vidal en su programa Es la noche de César

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Petición: Al Gore y el equipo del IPCC deben devolver su Premio Nobel


Ahora que sabemos que el informe del IPCC 2007, el trabajo por el que Al Gore y los autores del informe recibieron su Premio Nobel de la Paz, contiene falsa información sobre el riesgo de desaparición de glaciares, la extinción de especies, aumento del nivel del mar y la frecuencia de los desastres naturales con el único fin de atemorizar a la opinión pública y motivarla desde el miedo a apoyar una determinada agenda política, lo más adecuado sería que empezasen por devolver el Premio ganado fraudulentamente.

Fuente: Reconocido BLOG “ Desde el exilio”

A todos aquellos que estén hartos de que les tomen el pelo pueden firmar para que el Nobel al menos sea devuelto, aunque después de dárselo también al Señor Obama este halla perdido su carisma. FIRMA!!

viernes, 19 de febrero de 2010

NOTICIAS

Una frontera letal para el lobo

El parque nacional de Picos de Europa sólo censa cinco familias de lobo ibérico en su territorio, pero autoriza la batida de ejemplares siguiendo la criticada gestión de la Junta, que este año cazará 42 individuos.

No entienden de fronteras. Y eso, en Picos de Europa, es cosa de vida o muerte. De una parte, el territorio enclavado dentro del parque nacional protege a los lobos, aunque este año ha autorizado controles poblaciones sobre los grupos más activos; la última ocasión ha sido en Posada de Valdeón, a mediados de diciembre durante una batida de jabalíes. De otra parte está la montaña gestionada por el parque regional de la Junta, donde el lobo es especie cinegética y, además, muy perseguida por el hombre. Los criterios contrapuestos en ambos territorios está reproduciendo viejos conflictos de intereses y una compleja situación social que lleva camino de engendrar un nuevo problema en la zona, cruce de denuncias incluido. Eso sin contar que Asturias sigue su propia planificación sobre la especie, al igual que Cantabria, a pesar de que los ejemplares se mueven por una misma unidad biogeográfica que abarca unos 3.000 kilómetros cuadrados.

El Parque Nacional de Picos de Europa y su entorno más cercano albergan cinco manadas de lobos agrupadas en familias de entre cinco y nueve miembros, por lo que el único parque nacional de España donde hay presencia regular de poblaciones silvestres de lobo albergaría no más de 25.45 ejemplares, según revela el Ministerio de Medio Ambiente en su último informe sobre la especie, correspondiente a diciembre del 2009. Al margen de los lobos que hacen vida aislada, el censo de las poblaciones de este mítico cánido adelantado hoy por este periódico es el más preciso que se ha realizado hasta la fecha en el parque. El único que existía comparable hasta ahora es el que realizó la Junta de Castilla y León en el 2001 en su territorio, por donde campean según sus informes de 40 a 50 familias reproductoras.

Muestreos en nieve. Entre el 2008 y este año -”aún quedan por realizar muestreos en nieve-”, los técnicos del Ministerio de Medio Ambiente han realizado recorridos de muestreo en diferentes épocas del año, aunque durante los meses de agosto y septiembre se han logrado extraer elevadas concentraciones de indicios sobre la localización de grupos reproductores dentro del espacio protegido y su entorno.

Valdeón (León), Lagos de Covadonga (Asturias), Fonfría (Cantabria) y Cabrales-Tresviso (Asturias-Cantabria) son las cuatro áreas donde se ha confirmado la presencia de ejemplares, bien a través de escuchas o de otras señales concluyentes sobre el proceso de reproducción. Tanto en la zona de Casaño, como en San Glorio y en el área de Dobres-Amieva no se han hallado evidencias de lobo, razón que ha llevado al ministerio a adoptar medidas contundentes. La dirección del parque nacional restringía este año a la Reserva Regional de Caza de Riaño, dependiente de la Consejería de Medio Ambiente en Castilla y León, las cacerías de lobos en la zona Dobres-Amieva, en donde, además de no poderse confirmar la presencia del cánido, ni siquiera se ha detectado su paso a lo largo de todo el 2009, dato que lleva a la preocupación.

«Castilla y León no tiene una política de gestión más allá de matar todo lo que puede, incluidos los lobos», denuncia Roberto Hartasánchez, dirigiente del Fondo en Asturias para la Protección de Animales Salvajes (Fapas) y uno de los participantes del Proyecto Lobo que desarrolló hasta no hace muchos años esta entidad.

Los datos oficiales de la Junta para la temporada de caza 2009-2010 autorizan la muerte de 42 lobos frente a los 29 cánidos que hubo de cupo en la temporada anterior. Los cupos son el criterio -”arbitrario, en opinión de muchos-” por el que se rige la dirección del parque regional para realizar controles poblacionales de lobos. El Plan de Gestión del Lobo en Castilla y León comarcaliza los cupos por amplias áreas geográficas. Riaño y Mampodre integran la más representativa al norte del río Duero, donde el lobo se puede abatir. «La fragmentación en la gestión y la mortalidad inducida por el hombre a través del furtivismo implican que el marco normativo de referencia internacional considere al lobo especie casi amenazada, mientras que en León la garantía legal que debería suponer un parque nacional no es real porque está efectuando acciones que fomentan esa fragmentación», afirmó el biólogo Jorge Echegaray, investigador de la Estación Biológica de Doñana y colaborador de la Asociación para la Conservación y Estudio del Lobo Ibérico (Ascel).

El Ministerio de Medio Ambiente defiende su gestión «en base al importante incremento de daños» que se han registrado desde el inicio de la temporada de pastos y en función de los datos sobre la evolución demográfica de la especie, con dos temporadas de cría acumuladas desde las últimas intervenciones de control. En mayo del año pasado, la Comisión Mixta del parque nacional autorizó controles poblaciones de lobo sobre los grupos más activos y que no son objeto de actuaciones externas al parque nacional. En Cabrales-Tresviso se planteó la extracción de hasta dos ejemplares y en Lagos de Covadonga hasta tres individuos. En el primer grupo se extrajeron los dos ejemplares previstos (un macho adulto de 40 kilos y un juvenil de 18 kilos) el 23 de septiembre y en Covadonga se extrajo un ejemplar (macho adulto de 40 kilos) el 27 de octubre, por lo que las labores de control todavía siguen activas.

«Los controles no son proporcionales con el volumen de los daños o la socioeconomía de la zona», denuncia Echegaray. «El lobo sufre en León una persecución indiscriminada», opina el conservacionista Roberto Hartasánchez. Ambos coinciden en que la irregular gestión del lobo en la zona se ve agraviada aún más por «el hermetismo» de los responsables de las reservas de caza.

Castilla y León regala lobos pero nadie los quiere

Empecemos por el principio.

Primero la razón: Castilla y León ha aprobado un Plan de Conservación y Gestión del Lobo que propone matar más de un centenar de lobos en esta nueva temporada de caza. El 10 y el 30 por ciento de la población actual, estimada entre 1.500 y 2.000 ejemplares.

Ahora la explicación, confesada por el director general de Medio Natural de la Junta de Castilla y León, José Ángel Arranz, al periódico La Razón.

«Hemos solicitado trasladar algunos lobos a otras comunidades pero no

nos han apoyado, ya que no los quieren; por tanto, nos vemos obligados a proponer este número de cupos con el fin de garantizar su conservación a largo plazo y mantener los objetivos de gestión».

Según los expertos, las administraciones regionales no están por la labor de repoblar con el excedente de lobos conflictivos castellanoleoneses los espacios naturales de Extremadura, Andalucía o la Comunidad de Castilla-la Mancha, donde esta especie está en peligro de extinción.

Y eso que todos le reconocen al lobo un papel fundamental en el equilibrio de los ecosistemas, elemento clave para evitar la expansión incontrolada de jabalíes y ungulados silvestres, así como de enfermedades entre estos animales de interés cinegético.

Tampoco son tan terribles los odiados cánidos salvajes. Según datos del Grupo para el Estudio y Defensa de la Montaña Oriental Leonesa, los daños causados por el lobo en la zona de Riaño suponen un coste medio anual para la Junta de Castilla y León de 13.801 euros, mientras que las indemnizaciones pagadas los ciervos y jabalíes alcanzan una media anual de 122.177 euros.

Pero una cosa es saberlo y otra es quererlos. Y a los lobos no los quiere nadie. Aunque se los regalen.

Si fueran urogallos o cernícalos primilla no pondrían pegas. Los recibirían con los brazos abiertos y decenas de cámaras de televisión. Sin embargo, el lobo sigue provocando un general rechazo atávico, a excepción de entre los cazadores, quienes sueñan con poder darlos muerte a todos y colgar sus trofeos sobre la chimenea.

En la foto de EFE, una de las últimas matanzas de unos lobos en Castilla y León, donde este invierno quieren acabar con un centenar que, aseguran, sobra.

Fuente: Diario de León